Bizum, Wero y nuevas soluciones europeas impulsarán un ecosistema de pagos digitales interoperable, seguro y sin tarjeta. España, con Bizum como caso de éxito, se posiciona como el mercado que demuestra el potencial real de esta revolución.

*Por Lionel Martin, CTO & Country Manager Lyra España

2026 será un año decisivo para los métodos de pago digitales en Europa. Las soluciones sin tarjeta, impulsadas por tecnologías móviles y desarrollos plenamente europeos, están avanzando con fuerza y el próximo año se prevé como el momento clave para llevar estos proyectos del concepto a la realidad.

En el sur de Europa, los avances ya son visibles. Portugal cuenta con MB Way, Italia con Bancomat Pay y España continúa consolidando el éxito de Bizum, que se prepara para un salto cualitativo: llegar al comercio físico y ofrecer funcionalidades avanzadas para ecommerce, como el pago recurrente con confirmación desde el móvil. Hoy, cuando un comercio integra Bizum, hasta un 30% de los compradores lo utiliza, señal de su consolidación como método preferido.

En tienda física, Bizum funciona de forma similar a Apple Pay, pero plenamente europeo: el usuario utiliza la app de su banco o la propia app de Bizum, manteniendo datos y economía dentro de España. Esta eficiencia y su amplia adopción lo convierten en un modelo de referencia para otros países.

Mientras tanto, en el norte de Europa, principalmente Alemania, Luxemburgo, Bélgica y Francia, está emergiendo Wero, un sistema hermano de Bizum que permitirá realizar pagos sin tarjeta usando únicamente el número de teléfono o el correo electrónico. Estos países operan bajo el consorcio EPI (European Payments Initiative), en el que participa Lyra, cuyo objetivo es construir una infraestructura paneuropea totalmente interoperable.

El primero e-commerce en usar Wero es Veepee, en Alemania, con una solución Lyra. Lyra ha sido el primer PSP en Europa en disponer de una solución en producción. Esta etapa marca un paso fundamental en la consolidación de los pagos móviles europeos. El despliegue completo de Wero está previsto para 2026, allanando el camino hacia un futuro en el que un consumidor español pueda usar Wero y un francés pueda pagar con Bizum, usando únicamente su número de teléfono.

España demuestra que este modelo es viable y escalable. Y no es un caso aislado ya que otros mercados globales han implementado sistemas similares con enorme éxito. En Brasil, Pix representa más del 60% de los pagos electrónicos, y en India, UPI supera el 70%, confirmando una tendencia global hacia soluciones de pago digitales sin tarjeta.

Europa está comenzando a adoptar este modelo con energía. Los comercios pueden unirse a esta revolución de forma rápida y sin complicaciones técnicas. Y en este ecosistema en evolución, Bizum se posiciona como el corazón del cambio, situando a España como el mercado que demuestra, en la práctica, el impacto y el potencial de los pagos móviles interoperables. Su papel ya no se limita a facilitar pagos entre usuarios: se ha convertido en un acelerador de la digitalización económica, impulsando un modelo más ágil, seguro y plenamente integrado en la vida cotidiana. Este avance refuerza además la autonomía tecnológica del país, al mantener dentro de España tanto los datos como el valor generado por las transacciones.

Para los comercios, Bizum supone una ventaja competitiva: reduce fricciones en el proceso de compra, mejora las tasas de conversión y ofrece una experiencia fluida que se adapta a las expectativas del consumidor actual. Para los usuarios, significa facilidad, inmediatez y confianza, al operar desde entornos bancarios familiares y completamente regulados. El éxito de Bizum demuestra que la simplicidad puede ser profundamente transformadora y que un sistema basado en el número de teléfono y la confirmación móvil puede redefinir la forma en que un país paga y cobra.

Con esta base sólida, España se consolida como el laboratorio más avanzado en pagos alternativos en Europa, sirviendo como ejemplo práctico para el despliegue de nuevas soluciones transnacionales como Wero y para el impulso definitivo de los pagos móviles sin tarjeta que marcarán 2026.