En el mundo de los pagos, el fraude no siempre se manifiesta de forma evidente. Puede ser discreto, progresivo o incluso muy dirigido. Sin embargo, sus consecuencias son muy reales: impagos, pérdidas financieras, bloqueos de contrato y daños a la reputación. Afortunadamente, es posible implementar medidas concretas para limitar los riesgos. A continuación, presentamos las buenas prácticas para proteger sus transacciones y reducir el fraude en los pagos en el día a día.
Conocer los riesgos del fraude en los pagos
Comprender dónde se encuentran los puntos de vulnerabilidad es el primer paso para protegerse mejor contra el fraude. No todos los medios de pago implican el mismo nivel de riesgo.
Las transacciones realizadas sin autenticación fuerte, como:
- Pagos MOTO (Mail Order Telephone Order)
- Transacciones iniciadas por el comerciante MIT (Merchant Initiated Transaction)
están más expuestas a impagos.
Por el contrario, un pago con 3D Secure con transferencia de responsabilidad ofrece una mayor protección para el comerciante.
También es importante tener en cuenta algunos contextos específicos de riesgo:
- Pedidos internacionales
- Importes elevados o carritos de compra inusuales
- Nuevos clientes cuyo comportamiento aún no puede compararse con una base de datos existente
Identificar estas situaciones permite adoptar una estrategia preventiva contra el fraude, en lugar de reaccionar cuando ya se ha producido.
Mantenerse vigilante ante señales de fraude
Una supervisión regular de la actividad es fundamental. Los defraudadores adaptan constantemente sus métodos, por lo que mantenerse informado sobre las prácticas habituales ayuda a evitar caer en fraudes bien organizados.
Algunas señales deben despertar sospechas, especialmente:
- Pedidos urgentes o solicitudes de entrega exprés
- Diferencias entre la dirección de facturación y la dirección de entrega
- Intentos de pago fallidos con varias tarjetas en serie
- Cambios de dirección o correo electrónico en el último momento
- Una dirección IP situada en un país inesperado o incoherente con los datos del cliente
- Métodos específicos de recogida de mercancía como Click & Collect o entrega en puntos de recogida
Estos elementos no siempre indican fraude, pero justifican una verificación antes de enviar el pedido. Mientras el producto no haya sido enviado, el comerciante mantiene la libertad de cancelar o reembolsar la transacción si considera que existe un riesgo elevado de fraude.
Conocer a sus clientes para prevenir el fraude
Conocer bien a sus clientes permite detectar más fácilmente situaciones atípicas, ya sea en la transacción de pago o en la entrega del pedido.
Esto no significa revisar manualmente cada pedido, sino prestar atención a comportamientos inusuales.
Por ejemplo:
- Un cliente habitual que siempre compra los mismos productos y que de repente cambia de país, dirección o importe medio del carrito puede requerir una verificación.
- Un nuevo cliente que realiza múltiples intentos de pago o solicita una entrega fuera de la zona habitual también puede indicar un intento de fraude.
Cuando existe una duda, un simple contacto por correo electrónico o teléfono puede aclarar la situación en el caso de clientes habituales.
Para nuevos clientes, pueden aplicarse medidas adicionales como:
- Solicitud de un documento de identidad
- Verificación manual del pedido
Si el riesgo parece elevado, suele ser preferible bloquear el pedido antes de exponerse a un chargeback.
El comerciante también debe conservar los justificantes del pedido, especialmente en casos de fraude “disfrazado”, cuando un cliente realiza la compra pero posteriormente la impugna alegando fraude para obtener el reembolso y conservar el producto.
Utilizar herramientas de prevención del fraude
Lyra ofrece una herramienta de detección y prevención del fraude disponible en el back-office: el módulo de gestión de riesgos.
Es fundamental conocerlo y activarlo para mejorar la seguridad de los pagos.
Entre las funcionalidades disponibles se encuentran:
- Módulos de seguridad: 3D Secure (versión 2), filtros antifraude y scoring dinámico
- Bloqueo de zonas geográficas o rangos de direcciones IP sospechosas
- Rechazo automático de tarjetas de un solo uso o tarjetas prepago, utilizadas con frecuencia por defraudadores
- Alertas de comportamiento sospechoso, con posibilidad de validación manual antes de la captura del pago
Además, es importante analizar periódicamente los incidentes y los impagos para ajustar las reglas de filtrado.
En caso de duda, el equipo de Lyra puede ayudar a interpretar una transacción o a optimizar los parámetros de seguridad.
Conclusión: reducir el fraude en los pagos online
Limitar el fraude es, ante todo, una cuestión de observación, configuración y método.
Al:
- conocer los riesgos
- mantenerse vigilante
- analizar los comportamientos de compra
- utilizar herramientas de prevención adecuadas
se reducen considerablemente las probabilidades de fraude y, por tanto, de impagos.